Incluso cuando se siente excluida o sola, Anna Isabel tiene una luz que compartir. Con su león REY a su lado y la verdad de Dios en su corazón, Anna Isabel descubre que la bondad, la valentía y el amor pueden alegrar el día de otra persona. Mediante palabras cariñosas, manos dispuestas a ayudar y defendiendo a los demás, ella demuestra que compartir tu luz comienza por recordar quién eres en Dios.
Esta conmovedora historia cristiana para niños anima a los jóvenes lectores a reconocer su propio valor, a incluir a los demás y a usar sus palabras para sanar. Es un relato significativo para que las familias lo lean juntas, ya que propicia conversaciones sobre la fe, el sentido de pertenencia, la compasión y la diferencia que un niño puede marcar.
Eres amado. Tienes valor. ¡Has nacido para brillar!
